Las huellas dactilares tienen fundamentalmente un origen genético y cada cambio en la forma de los dedos durante el proceso embrionario de la futura yema del dedo, provocan grandes cambios en la piel y el dibujo de la huella. Una vez se ha formado, ya no cambia para el resto de la vida.

La huella dactilar está formada por un patrón de formación no lineal muy condicionado por las condiciones que se dieron al inicio de su formación, de ahí que se pueda asegurar que cada huella dactilar es única.

Existen dos tipos de técnicas de búsqueda de coincidencias entre muestras de huella dactilar:

Basadas en minucias: Esta técnica basa su mecanismo de autenticación en las «minucias», es decir, en determinadas formas fácilmente identificables existentes en la huella dactilar.

Basadas en correlación: Mediante la utilización de esta técnica se analiza el patrón global seguido por la huella dactilar, es decir, el esquema general del conjunto de la huella en lugar de las minucias.

Las huellas dactilares como herramienta de control y seguridad

Desde el siglo XIX la huella dactilar se ha utilizado para la identificación de personas y en la actualidad se han convertido en una aliada esencial para el control de accesos y de presencia. Los sistemas de control de acceso por huella dactilar utilizan diferentes métodos, pero el más común consiste en el uso de sensores ópticos: en el momento en el que el dedo se apoya sobre la superficie de cristal del sensor (prisma), un diodo LED proyecta un haz de luz difusa por debajo del cristal. La luz que atraviesa el prisma e incide sobre las crestas de la huella se dispersa, reflejándose de manera aleatoria en múltiples direcciones.

Estos escanean y almacenan las huellas de las personas de las que se quiera hacer un control o seguimiento para posteriormente almacenarlas en una base de datos. A continuación se establecen unos patrones en la misma, de modo que en cualquier momento si esa misma huella es escaneada habrá coincidencia y se darán una serie de permisos al usuario. Otros procedimientos utilizan sensores en estado sólido (A este grupo pertenecen los sensores capacitivos, térmicos, de campo eléctrico y piezoeléctrico).